Mostrando entradas con la etiqueta Tradiciones Mexicanas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tradiciones Mexicanas. Mostrar todas las entradas

viernes, 27 de mayo de 2011

Amnesia. Autor David Gómez Salas

Amnesia

Autor David Gómez Salas

Señorita no recuerdo quien soy. No recuerdo mi nombre, ni edad, ni siquiera sé donde vivo. Estoy diciendo la verdad, estoy perdido.

—No vivo en esta ciudad, no lo puedo ayudar. Pregunte a una persona, que sea de este lugar.

Señora no recuerdo quien soy. No recuerdo mi nombre, ni edad, ni siquiera sé donde vivo. Estoy diciendo la verdad, estoy perdido.

—Sé donde vives primor, irás a casa conmigo. Te he estado buscando ¡Por fin encontré a mi marido!

No se ofenda señora la veo muy grandecita. Y calculando edades, podría ser mi abuelita.

—Vamos a casa mi rey, allá te bañaré. Y para curar tu amnesia, mi cuerpo, te entregaré.

En su casa, con prisa, me quitó la camisa. Estaba desesperado, me sentía atrapado.

—Para bañarte, dijo: te voy a desnudar. Y para no mojar mi ropa, también me la voy a quitar.

Se me ocurrió hacerle cosquillas en sus peludas axilas y también en las costillas.

Tanta risa le dio, que la vieja se orinó. Y para que me detuviera, dejarme ir prometió.

Fuera de su casa, grité: ¡Ya sé quien soy! ¡Adiós doctora, ya todo lo recordé!

domingo, 9 de enero de 2011

LA REVOLUCION MEXICANA. David Gómez Salas

LA REVOLUCION MEXICANA
Haz Click aquí

La nota. Autor David Gómez Salas

Fui a la casa de Juan, un amigo pescador. No estaba, solo encontré una nota con el relato siguiente:

Un tiburón gata atacó a Felipe, le arrancó el estómago y los intestinos. Le quedó un agujero a la mitad del cuerpo. Murió sorprendido porque la gente siempre le dijo que la gata era un animal pacífico.

Para sacar un caracol de su concha los pescadores le hacemos un pequeño orificio a la concha en el extremo y por ahí picamos al animal en la parte más interna de la concha, al mismo tiempo lo jalamos por la parte más externa. Solo así podemos sacarlo de su concha.

Si alguien jala al caracol para sacarlo a la fuerza de su concha, sin picarle por el otro extremo, el caracol se infla dentro de la concha y ya no puede ser extraído por más fuerte que sea el pescador. Cuando esto sucede, lo único que queda es romper en pedazos toda la concha para separarlo.

Sin embargo la gata succiona con tanta fuerza que es capaz de extraer el caracol de su concha. Con la boca chupa con tanta potencia que extrae al animal y se lo traga. La concha vacía sube con violencia a la superficie del agua y vuela casi dos metros arriba del mar.

Pues eso le pasó aquel día a Felipe. La gata, lo chupó como a un caracol.

Dos días después de su muerte, en la noche, Felipe me visitó.

Estoy muerto de coraje—me dijo. Porque entre los muertos también existe la idea que la gata es un animal pacífico.

Tienen razón—contesté. La gata te atacó porque le disparaste con el arpón para matarla. Es un animal pacífico, pero al ser agredido, se defendió.

No recuerdo eso—dijo Felipe.

Es raro—le contesté. Sucedió apenas anteayer.

No puede ser—dijo Felipe. Pues morí hace ya un mes. Por borracho, me intoxiqué.

No quise escuchar más. Me busqué en el espejo y no me encontré, sentí un vacío en el estómago…

No me busquen.

Juan

sábado, 8 de enero de 2011

Hombres del mar. Autor David Gómez Salas

Hombres del mar

Dedicado a la Bahía de San Blás

Autor David Gómez Salas

La prisión

Las islas Marías son cuatro islas localizadas en el océano Pacífico a 112 kilómetros de las costas del Estado de Nayarit, México.

La mayor de las islas, María Madre, tiene una superficie de 145 kilómetros cuadrados y ahí se encuentra el Penal Federal de Islas Marías desde el año 1905. Las otras islas: María Magdalena, María Cleofas y San Juanito, son más pequeñas.

Está prohibido acercarse a menos de 12 millas náuticas de la Isla María Madre. Está vigilada por la infantería de Marina.

Para desmoralizar a los reos, les decían que las aguas estaban infestadas de tiburones que los atacarían si se alejaban a nado de la isla. Sin embargo los que pescábamos en esta zona sabíamos que ya no existían muchos tiburones, porque habíamos pescado en exceso. Vendíamos la aleta seca a 70 dólares el kilo.

Mi tesoro: mi barco

De San Blás a la Isla María Madre hay una distancia, en línea recta, de 114 kilómetros (72 millas náuticas). Esta distancia la podría navegar en cuatro horas, a una velocidad 18 nudos, que es la máxima que desarrolla mi lancha. Normalmente hacía el recorrido en 5 horas.

Es fácil acercarse a la isla y retirarse pronto, sin ser descubiertos. Cualquier pescador puede ir de noche a la Isla María Madre y regresar a San Blás, utilizando una brújula. Ahora con los GPS es más fácil navegar de noche, en la Isla María Madre se atraca en las coordenadas: Norte 21º 34’ 00” - Oeste 106º 29’ 35” y en San Blás en las coordenadas: Norte 21º 31’ 33” - Oeste 105º 17’ 12”.

La libertad se podía obtener, con una lancha.

Mi Dios: la libertad

Al penal de las islas María eran llevados los reos más peligrosos y los siempre negados presos políticos.

En los años setenta, llegaron a la isla reos de baja peligrosidad bajo un sistema de libertad reglamentada, que incluía la convivencia familiar, un sistema que permitía la readaptación social de los presos. Cuando alguno de estos reos se separaba de su mujer, no soportaba ver a su ex esposa en brazos de otro hombre, menos si había sido un custodio el que enamoró a su mujer. El reo solicitaba su reubicación y al no conseguirla, únicamente le quedaba fugarse de la isla.

Las autoridades no buscaban a los prófugos con mucho esmero, a muy pocos reaprendieron. Escuché que del año 1985 al año 2001 escaparon en total 70 presos y solo capturaron a cuatro.

Mi ley: la fuerza y el viento

Los presos pasaban lista tres veces al día, desde las cinco de la madrugada hasta las ocho de la noche. A partir de las nueve y media de la noche hay toque de queda y desde ese momento se tiene el resto de la noche para escapar. Las once de la noche era el mejor horario.

El prófugo requiere fuerza para arrastrarse hasta la playa y para nadar hasta el punto donde lo recogía una lancha.

Ya en el mar, el prófugo sabía que en cuanto vieran a una lancha patrulla, él se arrojaría al mar con un salvavidas negro y la lancha de escape continuaría el viaje, la intención era que la lancha fuera interceptada lejos del prófugo. El fugitivo permanecería en el mar varias horas hasta que otra lancha pasara a recogerlo.

Por la posibilidad de permanecer horas en el agua, no era recomendable fugarse en invierno.

Mi patria: el mar

La costa del Estado de Nayarit es benevolente, proporciona todo para vivir, solo hay que tomarlo. Por eso varios reos que escaparon del penal de las Islas Marías, no huyeron lejos, se quedaron en esta región. Demostraron sin proponérselo que el sistema de rehabilitación social del penal, funcionaba. Muchos presos no se fugaron para delinquir nuevamente, ellos solo buscaron una nueva oportunidad de vivir en libertad, y lo lograron. Se convirtieron en ciudadanos nuevos, reformados por el mar.

Los que pasamos mucho tiempo en el mar, aprendemos a ser pacientes, perseverantes y solidarios. El mar es nuestra patria y los que estamos ahí tenemos la misma nacionalidad.

jueves, 21 de octubre de 2010

Botana Chiapaneca. Autor David Gómez Salas

Botana Chiapaneca
(Modismos chiapanecos)
Autor David Gómez Salas

Una señora zamba,
popusa, con diarrea
y gran dolor de panza;
consultó una yerbera.

La chimana sorumba
le dio de comer caulote,
y pronto le quedó
el fundillo tapadote.

Un bolo que ahí pasó,
a la señora preguntó:
¿Y diay vos, que pasó?
(huele a nucú, susurró)
¿Eres tú o soy yo?
Y en seguida agregó:

El aliento te huele raro,
a chipilín y caimito.
A paterna y cuajinicuil,
a guineo y a pupito.

Meshita de mis amores,
vaya riqueza de olores,
que usted ha apachado
y en su timba almacenado.
Me recuerda la botana
de todita la semana.

sábado, 22 de mayo de 2010

Dos tesoros. Autor David Gómez Salas

Hace años recibí los reportes del laboratorio, con los resultados de los análisis químicos realizados a las muestras que entregué. Mis muestras contenían 25, 28, 30, 31,33, 34 y 35 miligramos de oro por cada kilogramo de piedra. En promedio 30 miligramos de oro por cada kilogramo de piedra.

La zona de muestreo comprende un precioso cañón por donde pasa un río. Mide más de un kilómetro de largo. Los cálculos estiman que existen 20 millones de metros cúbicos de piedra, (50 millones de toneladas); que contienen 1,500 toneladas de oro, 48 millones de onzas troy. El monto total de venta será 48 mil millones de dólares. Era la riqueza que había y aún existe en esa zona.

El río que cavó en la montaña el cañón, no es caudaloso la mayor parte del año. Presenta caudales grandes por poco tiempo después de una lluvia. He caminado por su cauce muchas veces, he disfrutado desde abajo la brisa de sus cascadas. En una ocasión conocí una persona humilde que pescaba charales en el arroyo y me invitó a comer. No es grata la experiencia de ver como avientan los charales vivos a un sartén con aceite caliente, pero saben ricos, fritos y dorados.

En otra ocasión recolecté en el cauce del río, unas pequeñísimas pepitas de oro, le llaman oro de placer. En el laboratorio comprobé que eran insolubles en ácidos y solo las pude disolver con agua regia, mezcla de ácido nítrico con ácido clorhídrico. La solución diluida la analicé en espectrofotómetro de absorción atómica y obtuve lecturas altísimas. Me quedó la certeza que era oro. Eso fue todo. No toqué ese tesoro, ni el otro (obvio).

Para extraer el oro, hay que aceptar destruir la naturaleza…El sitio es maravilloso, por las paredes del cañón escurren decenas de pequeñas y hermosas cascadas.

En la última página de mi libro de cuentos y poesías, se encuentra el mapa de localización del sitio. Está elaborado con tinta transparente y para poder ver el dibujo deberán aplicar un compuesto ferroso sobre el papel. Hay que hacerlo con cuidado, sin exceso. El dibujo aparecerá al secar la hoja, en diez minutos. Suerte.

martes, 27 de octubre de 2009

Calavera TIEMPO PARA VER PELÍCULAS. Por David Gómez Salas


Calavera Mexicana

Por trabajo intensivo
vivió con enorme tensión.
Cansado, con poca acción
aislado y reflexivo

Sin tiempo para los demás,
solitario, ocupado,
aburrido, desvelado,
murió y no sonrió jamás

Ya muerto pudo descansar,
relajarse y disfrutar,
ver películas y gozar.

Solo tuvo que esperar, una atenta invitación:
¡ Para viajar al panteón !
-
-
Derechos de Autor

lunes, 26 de octubre de 2009

Calavera Tiempo para el Arte. David Gómez Salas




TIEMPO PARA EL ARTE
Calavera Mexicana
Autor: David Gómez Salas



Por andar de borrachín,
de noche nunca dormía,
y de día me caía.
Me sentía muy machín

Poesía, no leía
Pinturas, no apreciaba
Música, no escuchaba
La vida, me la bebía

Ya muerto no puedo comprar,
cuadros para mi nuevo hogar;
aquí, no los puedo colgar…
¡ El fuego los va a quemar !
-
-
Derechos de autor