Toda la ayuda que diste
Al final la arruinaste
Porque no lo hiciste gratis
Al final se lo cobraste
No devolviste lo prestado
Con el capital te quedaste
No pagaste ni intereses
Todo se lo robaste
miércoles, 30 de junio de 2010
Sin palabras (adagio) Autor David Gómez Salas
¿No te gusta la mentira? No lo digas
Demuéstralo con tus actos
A nadie engañan tus palabras
No hay sinceros en abstracto
Demuéstralo con tus actos
A nadie engañan tus palabras
No hay sinceros en abstracto
El sudor. Compilador David Gómez Salas
Rima Yucateca (Dominio popular)
Si vas a comer xe’ek
No le pongas iik
Porque viene el peek’
Y te huele el xiik’
xe’ek (ensalada)
iik (chile)
peek’ (perro)
xiik’ (sobaco, axila)
Adagio Científico (Dominio popular)
Genio: 1% inspiración 99% transpiración
Si vas a comer xe’ek
No le pongas iik
Porque viene el peek’
Y te huele el xiik’
xe’ek (ensalada)
iik (chile)
peek’ (perro)
xiik’ (sobaco, axila)
Adagio Científico (Dominio popular)
Genio: 1% inspiración 99% transpiración
Recuerdo de la universidad. David Gómez Salas
Recuerdo la universidad
Era, desde entonces, idealista
Bohemio, curioso y deportista
En desorden todo intentaba
Corría en todos sentidos
Avanzaba y regresaba.
Recuerdo que fuiste excelente
Estudiosa e inteligente
Buena gente y educada.
Eras, desde entonces, brillante
Con paso firme avanzabas
Así, a tus metas llegabas
La vida universitaria, fue:
Intensa y amistosa
Triunfadora y divertida
Aventurera y maravillosa
Era, desde entonces, idealista
Bohemio, curioso y deportista
En desorden todo intentaba
Corría en todos sentidos
Avanzaba y regresaba.
Recuerdo que fuiste excelente
Estudiosa e inteligente
Buena gente y educada.
Eras, desde entonces, brillante
Con paso firme avanzabas
Así, a tus metas llegabas
La vida universitaria, fue:
Intensa y amistosa
Triunfadora y divertida
Aventurera y maravillosa
Como perros y gatos. Autor David Gómez Salas
Una noche, en el basurero
Maulló un gato timorato
Y un perro callejero,
le ladró de inmediato
Varios curiosos se juntaron
Al gato y perro, rodearon
Comentaron, van a pelear
Pero gato y perro, jugaron
Miau, guau, miau, guau
Alegres convivieron
Carreras, saltos y juegos,
los amigos compartieron
Desde entonces, en mi barrio
Que bravo y violento, era
Hay menos narices rotas
Y menos tontas peleas
Maulló un gato timorato
Y un perro callejero,
le ladró de inmediato
Varios curiosos se juntaron
Al gato y perro, rodearon
Comentaron, van a pelear
Pero gato y perro, jugaron
Miau, guau, miau, guau
Alegres convivieron
Carreras, saltos y juegos,
los amigos compartieron
Desde entonces, en mi barrio
Que bravo y violento, era
Hay menos narices rotas
Y menos tontas peleas
Etiquetas:
Aventura,
Cuento de la vida real,
Cuento Infantil,
Cuento para niños,
Cuento popular,
Escritor Mexicano,
Literatura Mexicana,
Poesía infantil,
Poesía para niños
martes, 22 de junio de 2010
La piedra de Huixtla. Autor David Gómez Salas

¿Qué vamos hacer?, me preguntó Eva
No sé, contesté el día que habíamos encontrado tres cofres llenos con piezas de oro. Cada pieza era una maravilla y todas eran diferentes. Eran de oro puro proveniente de Perú.
Era el oro que tres años antes el cacique Comagre.de Panamá, había entregado a trescientos aventureros españoles que mantenían aterrorizada a la población. Les ofreció aquella fortuna a cambio de que abandonarán sus territorios y no se robarán ninguna mujer. Los aventureros aceptaron aquel trato y huyeron rumbo al norte.
Aproximadamente un año después los aventureros españoles arribaron a nuestro territorio, un hermoso sitio que hoy se llama Huixtla. Aquí establecieron su nueva residencia.
Los aventureros españoles eran despiadados y fieros para el combate, por eso los indios huimos a los pantanos, les dejamos las mejores tierras, los ríos más limpios, lo mejor. Pero no se conformaron, vinieron también a la costa, querían todo.
Después de dos largos años, por fin nos organizamos para hacerles frente, cuando ya teníamos preparadas las trampas en todo el pantano y aguardábamos sus ataques; estos, no sucedieron.
Ya quedan pocos, nos dijeron los exploradores a su regreso. Los que quedan vivos están débiles, amarillos y huesudos. Se están muriendo solos.
Los dioses los trajeron, los dioses se los llevaron. Las enfermedades, las plantas malas, los moscos, arañas, serpientes, gatos salvajes y todos los seres vivos de la selva y pantanos, los derrotaron.
La tierra hizo lo que no hicimos nosotros, así que dimos el oro a la tierra. Cargamos el oro hasta el pantano y ahí lo enterramos.
En la parte alta del cerro grande hicimos una pila enorme de piedras en honor de los dioses, en donde quemamos los cuerpos de los malvados con el fuego divino. El calor fundió las piedras, formando una sola, de 120 metros de alto y 600 metros de lado a lado en la parte baja.
domingo, 6 de junio de 2010
Sin palabras. Autor David Gómez Salas
Sin palabras
Autor David Gómez Salas
¿No te gusta la mentira? No lo digas
Demuéstralo con tus actos
A nadie engañan tus palabras
No hay sinceros en abstracto
Autor David Gómez Salas
¿No te gusta la mentira? No lo digas
Demuéstralo con tus actos
A nadie engañan tus palabras
No hay sinceros en abstracto
jueves, 3 de junio de 2010
Analogía. Autor David Gómez Salas
Esta noche con luz de luna
Arriba del faro que uso como hotel
Veo la playa blanca con sus dunas
Y siento la brisa en mi quemada piel
Unas olas arriban a la playa
Otras, en los arrecifes se estrellan
Y entre el arrecife de coral y la playa
El viento y la espuma, juegan
En el mar veo blancas rayas
Que emergen, ruedan y se van
Son olas que nacen y se mueren
Interminables ciclos que se dan
Como científico, pienso en el ambiente
Como poeta, pienso en el amor
Las ideas se agolpan en mi mente
Y comparo el mar, con el amor
Sí las olas efímeras, son efecto
De un proceso mayor y perdurable
Los besos y caricias, son las olas
Y el amor, es el mar… inagotable
Arriba del faro que uso como hotel
Veo la playa blanca con sus dunas
Y siento la brisa en mi quemada piel
Unas olas arriban a la playa
Otras, en los arrecifes se estrellan
Y entre el arrecife de coral y la playa
El viento y la espuma, juegan
En el mar veo blancas rayas
Que emergen, ruedan y se van
Son olas que nacen y se mueren
Interminables ciclos que se dan
Como científico, pienso en el ambiente
Como poeta, pienso en el amor
Las ideas se agolpan en mi mente
Y comparo el mar, con el amor
Sí las olas efímeras, son efecto
De un proceso mayor y perdurable
Los besos y caricias, son las olas
Y el amor, es el mar… inagotable
Etiquetas:
Escritor Mexicano,
Genero Literario,
Literatura Mexicana,
Medio ambiente,
Poesía popular,
Poesía Universal,
Reflexiión,
Soñadores
domingo, 30 de mayo de 2010
Mi fe. Autor David Gómez Salas
Según algunas religiones
Convendría que la vida fuera breve
Para no caer en tentaciones
No dar tiempo a que el pecado llegue
Pesimista visión para alcanzar la gloria
La que te condiciona a morir para lograrlo
La que califica la vida de accesoria
Y no como un periodo para disfrutarlo
Si su objetivo supremo de la vida, es:
Alcanzar un premio después de muerto
Para muchos será un acierto
Morir de inmediato y no después
Como creo en Dios, no creo en religiones
Son conceptos totalmente contrapuestos
Porque Dios es amor sin condiciones
Lo demás, son cuentos deshonestos
No es autor de intimidadores sermones
No vende bulas, ni indulgencias
No condena, ni vende absoluciones
No se agota su amor y ni su paciencia
Por eso creo en Dios
Y no en las religiones
Convendría que la vida fuera breve
Para no caer en tentaciones
No dar tiempo a que el pecado llegue
Pesimista visión para alcanzar la gloria
La que te condiciona a morir para lograrlo
La que califica la vida de accesoria
Y no como un periodo para disfrutarlo
Si su objetivo supremo de la vida, es:
Alcanzar un premio después de muerto
Para muchos será un acierto
Morir de inmediato y no después
Como creo en Dios, no creo en religiones
Son conceptos totalmente contrapuestos
Porque Dios es amor sin condiciones
Lo demás, son cuentos deshonestos
No es autor de intimidadores sermones
No vende bulas, ni indulgencias
No condena, ni vende absoluciones
No se agota su amor y ni su paciencia
Por eso creo en Dios
Y no en las religiones
jueves, 27 de mayo de 2010
No, a la reelección de senadores y diputados. Por David Gómez Salas
Escuché en el canal de televisión del Congreso, un discurso de Porfirio Muños Ledo, y entre otras cosas, dijo: “Todos los asuntos importantes y trascendentes, de todos lo países, pasan por el Parlamento; sin embargo en el Congreso no están los mejores hombres de cada País”.
Personalmente pienso que nuestros diputados y senadores tienen mala imagen pública. No hago este señalamiento por los hechos recientes, relacionados con la reforma al articulo 122 de nuestra Constitución.
No, me refiero al comportamiento histórico de las Cámaras de Senadores y Diputados. Existen numerosos casos en que estas cámaras han estado a favor de los que ejercen el poder, calificando de agitadores a los que proponen reformas a favor de los derechos humanos.
Para compartir con el lector esta reflexión, recordaré los ejemplos siguientes:
En el Congreso se aplaudió al dictador Victoriano Huerta, y se aprobaron sus iniciativas. Y en 1968, en el Congreso se aplaudió a Gustavo Díaz Ordaz y se aprobaron sus iniciativas.
El movimiento estudiantil del 68 demandó la derogación de los artículos del código penal, que tipificaban el delito de disolución social y pidió también la libertad de los presos políticos. En ese tiempo, el Congreso apoyó al ejecutivo federal y nada fue concedido a los estudiantes.
De ciudadanos y partidos políticos de oposición surgió la idea de que el Instituto Federal Electoral estuviera en manos de la ciudadanía y no en manos de la Secretaría de Gobernación.
De ciudadanos y partidos de oposición surgió la idea de que existiera un Gobierno Electo en el Distrito Federal, y no fuera gobernado por un Jefe de Departamento nombrado por el presidente de la República.
Se puede observar que la mayoría de las veces el grupo en el poder, inicialmente rechaza e ignora las propuestas que surgen de la sociedad; y que años después (para obtener los votos), los políticos que ejercen el poder se presentan como abanderados de las propuestas, que antes habían combatido.
En general, las propuestas de cambio para mejorar los sistemas de gobierno y los sistemas de administración de justicia, tienen su origen en grupos de ciudadanos y en partidos políticos de oposición.
Observo que varias veces el Congreso cede ante las demandas de la población, y nos concede a los ciudadanos “el favor” de elaborar leyes que conduzcan a un estado de derecho mas justo, cuando estiman que los beneficios políticos y económicos que obtendrán sus partidos, son mayores con los cambios, que sin ellos.
Después de resistirse a los avances democráticos y aprobarlos cuando ya no les conviene seguirse oponiendo, los políticos se adjudican los avances y lo atribuyen al trabajo de sus grupos parlamentarios. Anuncian que sus partidos son instituciones políticas que han contribuido a la modernización de nuestro País, por lo tanto esperan que en las elecciones se voten por los partidos que representan estos grupos parlamentarios.
Cuando las reformas aprobadas en el Congreso perjudican a los ciudadanos y surge la inconformidad de la población, los políticos que votaron a favor de dicha reforma, evitan tocar el tema o se deslindan de esas decisiones.
Claro que hay Senadores y Diputados, que no tienen la conducta antes descrita, sé bien que hay personas valiosas, pero sigue siendo válida la afirmación de Muñoz Ledo: “en los Congresos no están los mejores ciudadanos de cada País.”
México no es la excepción, al escuchar las discusiones en el Congreso, uno concluye que no hay un debate con argumentos brillantes, en cambio es frecuente ver que se hacen alusiones personales, burlas y se desvían del análisis de los problemas y las soluciones.
Por lo anterior, considero que no debe haber reelección de Senadores, ni de Diputados; así habrá más oportunidad para los ciudadanos destacados que actualmente no están en el Congreso.
Los Senadores y Diputados que aportaron al desarrollo del País durante su gestión, deben conformarse con saberse íntegros y que cumplieron con las obligaciones del cargo. Quien sirve a la Patria no debe esperar recompensas, ni considerarse indispensable en el Congreso.
Imaginemos que entre los Senadores y Diputados hubiera personas que pudieran ser consideradas genios, y que alguno de ellos al terminar su gestión desea aportar más al País. Pienso que podría hacerlo sin ser Senador ni Diputado, pues un genio cuenta con una inteligencia privilegiada.
No es conveniente descalificar a nuestro Congreso, pues sin duda hay Senadores y Diputados valiosos. Se trata de abrir el acceso a nuevos políticos, los actuales ya tuvieron su oportunidad y que bueno que algunos la hayan aprovechado para servir al País.
Personalmente pienso que nuestros diputados y senadores tienen mala imagen pública. No hago este señalamiento por los hechos recientes, relacionados con la reforma al articulo 122 de nuestra Constitución.
No, me refiero al comportamiento histórico de las Cámaras de Senadores y Diputados. Existen numerosos casos en que estas cámaras han estado a favor de los que ejercen el poder, calificando de agitadores a los que proponen reformas a favor de los derechos humanos.
Para compartir con el lector esta reflexión, recordaré los ejemplos siguientes:
En el Congreso se aplaudió al dictador Victoriano Huerta, y se aprobaron sus iniciativas. Y en 1968, en el Congreso se aplaudió a Gustavo Díaz Ordaz y se aprobaron sus iniciativas.
El movimiento estudiantil del 68 demandó la derogación de los artículos del código penal, que tipificaban el delito de disolución social y pidió también la libertad de los presos políticos. En ese tiempo, el Congreso apoyó al ejecutivo federal y nada fue concedido a los estudiantes.
De ciudadanos y partidos políticos de oposición surgió la idea de que el Instituto Federal Electoral estuviera en manos de la ciudadanía y no en manos de la Secretaría de Gobernación.
De ciudadanos y partidos de oposición surgió la idea de que existiera un Gobierno Electo en el Distrito Federal, y no fuera gobernado por un Jefe de Departamento nombrado por el presidente de la República.
Se puede observar que la mayoría de las veces el grupo en el poder, inicialmente rechaza e ignora las propuestas que surgen de la sociedad; y que años después (para obtener los votos), los políticos que ejercen el poder se presentan como abanderados de las propuestas, que antes habían combatido.
En general, las propuestas de cambio para mejorar los sistemas de gobierno y los sistemas de administración de justicia, tienen su origen en grupos de ciudadanos y en partidos políticos de oposición.
Observo que varias veces el Congreso cede ante las demandas de la población, y nos concede a los ciudadanos “el favor” de elaborar leyes que conduzcan a un estado de derecho mas justo, cuando estiman que los beneficios políticos y económicos que obtendrán sus partidos, son mayores con los cambios, que sin ellos.
Después de resistirse a los avances democráticos y aprobarlos cuando ya no les conviene seguirse oponiendo, los políticos se adjudican los avances y lo atribuyen al trabajo de sus grupos parlamentarios. Anuncian que sus partidos son instituciones políticas que han contribuido a la modernización de nuestro País, por lo tanto esperan que en las elecciones se voten por los partidos que representan estos grupos parlamentarios.
Cuando las reformas aprobadas en el Congreso perjudican a los ciudadanos y surge la inconformidad de la población, los políticos que votaron a favor de dicha reforma, evitan tocar el tema o se deslindan de esas decisiones.
Claro que hay Senadores y Diputados, que no tienen la conducta antes descrita, sé bien que hay personas valiosas, pero sigue siendo válida la afirmación de Muñoz Ledo: “en los Congresos no están los mejores ciudadanos de cada País.”
México no es la excepción, al escuchar las discusiones en el Congreso, uno concluye que no hay un debate con argumentos brillantes, en cambio es frecuente ver que se hacen alusiones personales, burlas y se desvían del análisis de los problemas y las soluciones.
Por lo anterior, considero que no debe haber reelección de Senadores, ni de Diputados; así habrá más oportunidad para los ciudadanos destacados que actualmente no están en el Congreso.
Los Senadores y Diputados que aportaron al desarrollo del País durante su gestión, deben conformarse con saberse íntegros y que cumplieron con las obligaciones del cargo. Quien sirve a la Patria no debe esperar recompensas, ni considerarse indispensable en el Congreso.
Imaginemos que entre los Senadores y Diputados hubiera personas que pudieran ser consideradas genios, y que alguno de ellos al terminar su gestión desea aportar más al País. Pienso que podría hacerlo sin ser Senador ni Diputado, pues un genio cuenta con una inteligencia privilegiada.
No es conveniente descalificar a nuestro Congreso, pues sin duda hay Senadores y Diputados valiosos. Se trata de abrir el acceso a nuevos políticos, los actuales ya tuvieron su oportunidad y que bueno que algunos la hayan aprovechado para servir al País.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)